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Farmacia y biotecnología

En un contexto legislativo de cada vez más exigente que aplica a este sector, los fabricantes deben garantizar la calidad de los productos que utilizan. Messer ha creado su gama de gases Pharmaline para corresponder a estas exigencias. Pharmaline facilita a los fabricantes de medicamentos el cumplimiento de las obligaciones que resultan de la Directiva CE nº 2001/83 y de las directrices GMPs para conservar la calidad de los medicamentos en todo momento.

 

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Deshidratación por congelación con nitrógeno líquido mediante el proceso LIN Cryodry® en el cual se secan de forma suave sustancias como vacunas en estado ultracongelado para conservar sus características biológicas y/o químicas.

Fabricación de polvos para la formulación de productos farmacéuticos mediante la cristalización con el proceso Variosol de Messer. Este proceso convierte un producto líquido o pastoso con la aplicación de dióxido de carbono en producto pulverizado. 

Se aplica nitrógeno o dióxido de carbono líquido para convertir diferentes sustancias en productos pulverizados con una gran superficie específica para seguir siendo procesados o aplicados.

Muchos procesos de producción de medicamentos y sustancias químicas se llevan a cabo a temperaturas muy bajas. La aplicación de nitrógeno líquido permite un control eficiente y de la temperatura en los reactores químicos. 

La inertización de recipientes y tuberías con nitrógeno en forma gas evita reacciones indeseadas en los procesos de fabricación y el almacenamiento y garantiza la calidad de los productos.

El proceso DuoCondex® de Messer, para el cual se aplica nitrógeno, es una técnica avanzada de criocondensación. Sirve para recuperar y purificar volátiles (COVs) de pequeñas y medianas corrientes de emisiones. 

Se aplican oxígeno para el tratamiento biológico de las aguas residuales y dióxido de carbono como alternativa ecológica para neutralizar aguas residuales alcalinas (control pH).

La capacidad frigorífica del nitrógeno líquido lo hace idóneo para almacenar y conservar material biológico a muy bajas temperaturas.

Para controlar y ayudar al crecimiento de bacterias, se deben controlar las condiciones atmosféricas. Para ello se usan dióxido de carbono y oxígeno (condiciones aeróbicas) o  mezclas de nitrógeno y dióxido de carbono (condiciones anaerobias).